La pérdida de cabello, sobre todo en hombres y debida, la mayor parte de las veces, a una alopecia hereditaria o androgenética, puede suponer un gran complejo difícil de aceptar, en especial cuando esta se da en jóvenes que no han llegado a cumplir la treintena.

Desde hace unos años, desplazarse hasta Turquía para realizarse implante de cabello se ha convertido en una práctica muy común. Los motivos parecen evidentes: los precios son mucho más económicos, existe una gran cantidad de clínicas especializadas e incluso el propio Gobierno les otorga subvenciones cuando estos tratamientos se llevan a cabo a extranjeros. Se calcula que unas 65.000 personas deciden trasladarse allí cada año, de las cuales casi 10.000 son españoles (más de un 15 %). Tanto es así, que incluso en Turquía han comenzado a anunciar sus servicios en español y disponen de un primer teléfono de atención al cliente en Madrid y Barcelona para facilitar los trámites. Se pueden conseguir intervenciones por apenas 1500€, pero, además, existe la posibilidad de adquirir un «pack completo» en el que te facilitan un traductor, te organizan el viaje, el hotel y hasta las comidas, con consultas médicas, análisis de sangre y la intervención…

La intervención que se emplea en estas clínicas es la FUE. Este método se basa en extraer una cantidad de folículos de la nuca del propio paciente y volver a colocarlos de forma manual en las zonas despobladas. La anestesia es local, son unas ocho horas de operación y después un mes siguiendo una serie instrucciones (champú cicatrizante, medicación, nada de ejercicio físico, tabaco, alcohol, prohibido rascarse la cabeza…). A los seis meses comienzan a notarse las mejoras y, aproximadamente un año después de la operación, podremos ver el resultado final.

Pese a que estas clínicas han adquirido mucha fama en los últimos años y cada vez son más los que deciden viajar hasta allí, muchas son también las personas que han confesado que el resultado no fue el esperado tras la intervención. Esto se debe muchas veces a unas condiciones sanitarias insuficientes (como ventanas abiertas durante la operación), zona implante del paciente dañada (lo que hace necesaria una segunda operación), etc. Es importante ser consciente de que en ocasiones los problemas con los implantes son irreversibles porque al paciente ya no le queda más zona donante de donde extraer los folículos. A pesar de que estas clínicas brindan la posibilidad de realizar un seguimiento vía correo electrónico (lo cual plantea un problema si se da un caso de emergencia), realmente supone un inconveniente la falta de un seguimiento postquirúrgico en persona, por lo que sería aconsejable contar con un especialista en España (más caro, pero también más cómodo y seguro).

Y si el paciente desea reclamar?, se vuelve a Turquía o lo hace por wasapp?

La diferencia de precio entre enfrentarse a este procedimiento en Turquía o en España se debe mayoritariamente a los diferentes estilos de vida de ambos países. En España es más elevado: salarios de los profesionales más altos, el coste de los equipamientos es mayor, etc. y no existe ningún tipo de subvención por parte de la sanidad pública.

En Capilar Clinicas realizamos, en primer lugar, un diagnóstico gratuito donde analizamos el grado de alopecia, el estado de los folículos y el grosor del cabello para considerar la mejor técnica. Son tres los métodos ofertados: la técnica FUT (aconsejable para pacientes con extensas áreas alopecias: consiste en extraer bandas de piel con cabello y colocarlas en las zonas afectadas), la técnica FUE (para pérdidas controladas y alopecias de escasa extensión: se extraen los folículos individualmente de la zona donante) y, por último, la técnica DHI (muy similar a la FUE solo que se introduce el injerto con un implanter en lugar de tener que realizar la apertura del orificio).

En Capilar Clínicas, además de contar con grandes especialistas miembros de la Asociación Internacional de Cirujanos Capilares (ISHRS) y técnicos altamente cualificamos, aseguramos un asesoramiento y seguimiento constante, a la vez que podemos ofrecer tratamientos para combinar con la etapa posterior al trasplante y obtener todavía mejores resultados.

Nosotros operamos tanto en España como en nuestras clínicas asociadas en Estambul, ofreciendo precios muy similares a los que tienen la mayoría de las clínicas turcas pero siempre con un seguimiento desde aquí por lo que ante cualquier inconveniente que surja al paciente siempre podremos actuar y no jugárnoslo a que el contacto que nos “informó” en su día se dedique a otra cosa o que la persona que está en Turquía quiera respondernos cuando le hablamos de problemas.